La C.E.A.E.E lamenta profundamente que el principal testigo de la denuncia por supuestos malos tratos en el Centro de Internamiento para Extranjeros –CIE- de Zapadores –Valencia- haya sido deportado a Ecuador.
El ciudadano C.W., de nacionalidad ecuatoriana, que se encontraba recluido en el CIE de Zapadores en Valencia, y que constaba en la denuncia por malos tratos policiales como testigo principal, ha sido deportado a su país en la madrugada del pasado miércoles 26 de enero de 2011 ante las quejas del equipo jurídico de la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros y de su abogado defensor, que solicitó medidas cautelares para suspender el procedimiento de expulsión.
El Cuerpo de Policía Nacional solicitó su expulsión urgente, una actitud que la C.E.A.E.E considera una represalia y un claro intento de eliminar pruebas y testigos para impedir el esclarecimiento de los hechos.
Antes de su traslado al Aeropuerto de Barajas para proceder a su expulsión definitiva, y según la versión de la Plataforma CIE´s NO, el ciudadano ecuatoriano "fue llamado a testificar a medianoche en el Juzgado de Vigilancia del CIE de Zapadores -de Instrucción número 3- para tomarle declaración". "El testigo se ratificó en los hechos denunciados, pero ello tampoco impidió que fuera puesto en manos de la Policía y que a las cuatro de la madrugada partiera en furgón policial hacia Barajas", relatan desde la plataforma.
Los responsables de la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros "lamentan profundamente la deportación sufrida por este ciudadano y la actitud de la Policía para interferir el proceso judicial, puesto que el testigo no podrá estar presente en el juicio".
En este sentido, han recordado que "una circunstancia similar ya se dio con una ciudadana marroquí que denunció abusos por parte de un policía, que fue también expulsada, evitando así el juicio".
En todo caso, la C.E.A.E.E manifiesta su repulsa ante la grave actitud por parte del estado español ante los hechos ocurridos y confía en que el Juzgado de Vigilancia prosiga sus investigaciones, aclarando los hechos y dirimiendo las debidas responsabilidades.
Nota de Redacción C.E.A.E.E












