
FAHRENHEIT 451*
.....Guy Montag y sus servicios en España.....
Hace unos días el Centro Argentino de Catalunya volvió a intervenir a raíz de nuevas detenciones y expulsiones de compatriotas en el aeropuerto del Prat. También tuvimos conocimiento de hechos similares sucedidos en Madrid, en el aeropuerto de Barajas. Además, las cuestiones que nos afectan por aplicación de la Ley de Extranjería, la carrera de obstáculos que representa la validación de títulos, invitar aun amigo o pariente pasando varias veces por una comisaría de las del Sr. Rubalcaba o el simple ejercicio del derecho a circular y a disfrutar de actividades turísticas o a obtener residencia para estudiar en España, nos han hecho pensar en Fahrenheit 451. Este numerito hace referencia a los grados de la escala anglosajona de temperatura, necesaria para que el papel se queme. Son equivalentes nuestros 233º centígrados. Es una temperatura popularizada por Ray Bradbury en su terrorífica novela y película del mismo nombre.
Hemos pensado seriamente en ello al tratar de contener el impulso y transformarnos en Guy Montag, el bombero incendiario del libro de Bradbury y, a la vista de la completa inutilidad de los Convenios hispano-argentinos, simplemente incinerarlos en la plaza pública, en una suerte de exorcismo al que, para hacerla completa, convocaríamos como invitados de honor de primera fila, al presidente Rodríguez Zapatero y su asociado en estas cuestiones, el Sr. Rajoy, del PP; al ministro Rubalcaba, a la presidenta Fernández de Kirchner, al ministro de exteriores Taiana y, especialmente, al furtivo embajador en España, nuestro héroe ausente local, el inefable e incombustible Sr. Bettini.
Los invitados españoles, seleccionados por haber abusado de posición dominante, imperial, no vista ni ejercida desde el fracaso en Marruecos, en 1956.
Los invitados argentinos, seleccionados por no haber puesto todo el peso del Estado y Pueblo Argentino para exigir el cumplimiento pleno de los convenios, en apoyo y defensa de sus ciudadanos, humillados, discriminados y abandonados a su suerte.
A principios de este siglo (2000), residían en la República Argentina 254.073 ciudadanos españoles y en España, 9.422 ciudadanos argentinos.
Seguramente hoy las cifras son otras, pero las implicancias sustanciales, las mismas, y no necesitan de mayores comentarios.
Cuando alguien no puede contener su curiosidad sobre nuestra insistencia en el proyecto de Provincia 25, promovido por la Coordinadora de Entidades Argentinas en el Estado Español (CEAEE - www.ceaee.es) y pregunta, debe saber que la realidad nos ha llevado a confiar sólo en instituciones de funcionamiento próximo y democrático gobernadas directamente por nosotros mismos.
Los convenios firmados por Argentina y España a lo largo de su historia común, hoy inútiles, que entregaríamos al bombero-incendiario Guy Montag para que se encargue de su "transformación", serían:
1 - Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad de 21 de septiembre de 1863 publicado en la Gaceta de Madrid el 25 de junio de 1864.
2 - Convenio de Emigración suscrito el 18 de octubre de l948.
3 - Convenio de Doble Nacionalidad de 14 de abril de 1969, ratificado el 2 de febrero de l970 y publicado en el BOE el 2 de octubre de 1971.
4 - Tratado General de Cooperación y Amistad entre el Reino de España y la República Argentina de 3 de junio de 1988.- BOE del 28.8.89.
Juan Pablo Jaroslavsky
Presidente del Centro Argentino de Catalunya (CAC)
Adherido a la CEAEE
* Por entenderlo de interés para nuestros lectores, transcribimos esta nota aparecida en la web del Centro Argentino de Catalunya.
Redacción de la www.ceaee.com










